Hace pocos días volví de mi viaje de vacaciones. Como hace unos cuantos años, retomé las travesías del tipo mochilero, aunque aggiornadas a los tiempos y las edades que corren. Como ya comenté en algún post anterior, la idea de un viaje al estilo "campamento", es decir, aquel que involucra carpa, bolsa de dormir, calentador y sufrimiento, ya no es ponderada bajo ninguna circunstancia. La tendencia actual –y la mejor forma de viajar a mi entender- es colgarse la mochila, eso sí, pero internamente no aceptar dormir en menos que una habitación, y si es con baño privado, mejor.